Por qué muchas personas prefieren no conectar el banco
Las apps que se conectan al banco piden tus credenciales o un acceso por terceros, dependen de que la conexión no se caiga y, en varios países de América Latina, simplemente no funcionan con todas las entidades. Además, traen todos los movimientos sin contexto: un cargo de 86 mil no dice si fue mercado, regalo o reembolso pendiente.
Trabajar con recibos y extractos te da lo contrario: eliges qué entra, cada movimiento llega con el concepto que tú entiendes y tus claves nunca salen de tu banco.
La foto del recibo: el método del día a día
Un recibo contiene todo lo que necesitas: comercio, fecha, total y a veces el desglose. Tomar la foto en el momento, antes de guardarlo o botarlo, convierte el registro en un gesto de tres segundos.
Para que la lectura funcione bien, fotografía el recibo completo sobre una superficie plana, con luz pareja y sin dedos encima del total. Si el recibo es largo, lo importante es que se vea el total y el nombre del comercio; el desglose es opcional.
El extracto en PDF: ponerse al día de una vez
Cuando llevas semanas sin registrar, el extracto mensual es el atajo. Descarga el PDF desde la app de tu banco y súbelo: cada línea se convierte en un movimiento con fecha, concepto y monto, listo para revisar. Tu trabajo pasa a ser corregir categorías y borrar lo que no corresponda, en lugar de escribir todo desde cero.
Una buena práctica es revisar el extracto de tarjeta de crédito cada corte: así detectas cargos duplicados, suscripciones que no recordabas y el interés que estás pagando si solo cubres el mínimo.
Cómo lo haces con Amy
En Amy envías la foto del recibo o el PDF del extracto por el chat y la app extrae los movimientos y te los muestra para revisar antes de guardarlos. Si todos los datos están claros, Amy los guarda por ti; si algo no cuadra, te pide confirmar.
«Mi extracto» te explica, para tu tarjeta de crédito, el pago mínimo, los intereses y las fechas de corte y pago, para que decidas cuánto abonar con la información completa. Amy no se conecta a tu banco ni almacena tus claves: tú decides qué documentos compartir.
Paso a paso
Foto del recibo en el momento
Sobre una superficie plana, con el total y el comercio visibles.
Revisa categoría y cuenta en el primer registro
Amy aprende tus preferencias para los recibos del mismo comercio.
Descarga el extracto mensual en PDF
Desde la app de tu banco, el día después del corte.
Súbelo y revisa la lista
Corrige categorías, borra lo que no corresponda y confirma.
Compara con lo registrado por voz
Lo que ya estaba registrado no se duplica; lo que faltaba queda al día.
Preguntas frecuentes
¿Qué formatos de extracto acepta Amy?
PDF descargado desde la app o la web de tu banco. Si tu banco solo ofrece imagen, una captura clara del detalle de movimientos también sirve.
¿Se duplican los gastos que ya registré por voz?
Amy compara los movimientos del extracto con los que ya tienes y te marca los que parecen repetidos para que decidas, en lugar de crear duplicados en silencio.
¿Mis recibos quedan guardados en algún servidor?
Los recibos se conservan en tu dispositivo junto al movimiento. Amy procesa el documento para extraer los datos y no entrega tus credenciales bancarias a ningún tercero.