Primero, el inventario completo
Nadie sale de una deuda que no conoce. Antes de elegir método, haz una lista con cada deuda: a quién le debes, el saldo actual, la tasa de interés, la cuota mínima y la fecha de corte. Incluye tarjetas, préstamos de libre inversión, el crédito del carro, los «compra ahora y paga después» y lo que debes a familiares.
Este paso suele ser el más incómodo y, a la vez, el que más alivia: al tenerlo todo en una sola lista, el problema deja de ser una nube y se convierte en una cifra con fecha de fin.
Bola de nieve: pagar primero la deuda más pequeña
Con la bola de nieve pagas el mínimo de todas las deudas y concentras cada peso extra en la de menor saldo, sin importar su tasa. Cuando la liquidas, la cuota que pagabas se suma a la siguiente deuda más pequeña, y así hasta la última.
Su ventaja es psicológica: cerrar una deuda en pocas semanas da una victoria rápida y mantiene la motivación. Es el método recomendado si tienes muchas deudas pequeñas o si en el pasado abandonaste planes de pago a mitad de camino.
Avalancha: atacar primero la tasa más alta
Con la avalancha también pagas los mínimos, pero el dinero extra va a la deuda con la tasa de interés más alta, normalmente una tarjeta de crédito. Al eliminar primero los intereses más caros, terminas pagando menos en total y, en la mayoría de los casos, sales antes.
Es el método que ahorra más dinero, pero exige paciencia: la primera deuda en caer puede ser la más grande. Elige avalancha si tus deudas tienen tasas muy distintas entre sí y si te motiva más el número final que la rapidez del primer logro.
Cómo lo haces con Amy
En Amy registras cada deuda con su saldo, tasa y cuota, eliges bola de nieve o avalancha y la app te muestra el orden de pago sugerido y la fecha estimada en la que terminas. Cada pago que registras, por chat o por voz, actualiza el plan y la fecha de salida.
La sección «Mi extracto» te explica el pago mínimo, los intereses y las fechas de tu tarjeta para que nunca pagues solo el mínimo sin saberlo, y los recordatorios llegan antes de cada corte.
Paso a paso
Lista todas las deudas con saldo, tasa y cuota
Si no conoces la tasa, pídela al banco o revísala en el extracto. Es el dato que decide el método.
Define cuánto extra puedes pagar cada quincena
Una cifra fija, aunque sea pequeña, que salga de tu presupuesto quincenal antes del gasto variable.
Elige bola de nieve o avalancha
Nieve si necesitas victorias rápidas; avalancha si quieres pagar menos intereses en total.
Automatiza los mínimos y programa el pago extra
Que ningún mínimo dependa de tu memoria. El pago extra va siempre a la deuda prioritaria.
Revisa el avance cada semana
Mira cuánto bajó el saldo y cuánto se movió la fecha de salida. Verla acercarse es lo que te mantiene en el plan.
Preguntas frecuentes
¿Debo ahorrar mientras pago deudas?
Mantén un colchón mínimo para imprevistos, por ejemplo el valor de una quincena de gastos fijos, y destina el resto del excedente a las deudas. Sin ese colchón, cualquier imprevisto vuelve a la tarjeta.
¿Conviene consolidar las deudas en un solo préstamo?
Solo si la nueva tasa es claramente menor que las actuales y no vuelves a usar las tarjetas liberadas. Consolidar sin cambiar hábitos suele terminar en más deuda.
¿Qué pasa si una quincena no puedo pagar el extra?
Paga los mínimos, registra el motivo y retoma en la siguiente. Un plan que admite pausas se sostiene; uno perfecto se abandona a la primera falla.