La auditoría de treinta minutos
Abre los extractos de tus tarjetas y cuentas de los últimos tres meses y marca todo cargo que se repita: streaming, música, almacenamiento en la nube, apps, gimnasio, seguros, domiciliaciones de servicios. Añade las suscripciones que se cobran a través de la App Store o Google Play, que suelen pasar desapercibidas porque aparecen con el nombre de la tienda.
Al terminar tendrás una lista con nombre, monto y fecha de cobro. Súmala. Ese total mensual, multiplicado por doce, es la cifra que decide cuáles valen la pena.
Tres preguntas para decidir qué cancelar
Para cada suscripción responde: ¿la usé en los últimos treinta días? ¿Hay alguien más en casa que ya paga lo mismo? ¿Existe un plan más barato o anual que cubra lo que realmente uso? Si no la usaste, cancélala hoy; si está duplicada, elige una; si usas poco, baja de plan.
Ten en cuenta las pruebas gratuitas que se convierten en pago automático. La regla práctica es apuntar la fecha de fin de la prueba el mismo día en que la activas y programar un recordatorio dos días antes.
Los pagos recurrentes que sí quieres: que no te sorprendan
No todo gasto recurrente es un enemigo. Arriendo, servicios, seguros y cuotas son compromisos que conviene ver venir. El problema no es pagarlos, sino que caigan el día en que la cuenta está en cero o se cobren con una tarifa de mora por olvido.
La solución es tenerlos programados con fecha y monto, y recibir un aviso antes del vencimiento. Así puedes dejar el dinero reservado desde la quincena correspondiente, en lugar de descubrir el cargo cuando ya se hizo.
Cómo lo haces con Amy
El Radar de fugas de Amy detecta los cargos que se repiten y los gastos hormiga en tus movimientos y los agrupa para que veas cuánto suman al mes. Los pagos recurrentes que mantienes se programan una vez, con fecha y monto, y Amy te recuerda cada uno antes de que se cobre.
También puedes poner topes de gasto por categoría, por ejemplo para entretenimiento, y el resumen semanal te muestra si alguna suscripción nueva apareció sin que la registraras a propósito.
Paso a paso
Reúne tres meses de extractos
Tarjetas, cuentas y los cobros de la App Store. Marca todo lo que se repite.
Suma el total mensual y anual
La cifra anual es la que te hace tomar decisiones.
Aplica las tres preguntas a cada una
Sin uso, duplicada o con plan más barato: cancela, elige o baja de plan.
Programa los pagos que conservas
Fecha, monto y recordatorio dos días antes del cobro.
Repite la auditoría cada tres meses
Las suscripciones vuelven a acumularse; una revisión trimestral las mantiene a raya.
Preguntas frecuentes
¿Cómo cancelo una suscripción de la App Store?
En tu iPhone abre Ajustes, toca tu nombre y luego Suscripciones. Ahí ves las activas, las fechas de renovación y puedes cancelar sin contactar a cada empresa.
¿Amy cancela las suscripciones por mí?
No. Amy te muestra cuáles existen, cuánto suman y cuándo se cobran; la cancelación la haces tú en cada servicio o en la App Store, con la lista en la mano.
¿Vale la pena pagar un plan anual?
Solo para servicios que usaste todos los meses del último año. Un plan anual de algo que usas a medias es una suscripción olvidada con descuento.